El SGCN y la Blockchain

La globalización es una realidad inminente a la cual no podemos escapar y en ello particularmente las empresas, organizaciones o industrias. Mientras en sus inicios las instituciones académicas se encontraban inmersas en el papel y el lápiz, tiza y pizarrón. Hoy, el pizarrón es una plataforma tecnológica, su tiza un lápiz óptico y su área de trabajo quizá en el orden de las 15 pulgadas y su frecuencia de acción en el mundo de la 5G donde el período de latencia ha disminuido considerablemente en comparación con sus predecesores.

El IoT es nuestra realidad, la interconexión en todo campo y en todo instrumento técnico incluidas las tabletas de los estudiantes, profesores y profesionales. Su paso de construcción ha sido gigante, pero el riesgo en malware u otro vicio informático lo ha sido en la misma medida.

Lo expuesto a obligado a la industria a tener consideraciones más meticulosas en el campo de la ciberseguridad. Los SGCN no pueden ser indiferentes a esta realidad, y si bien la razón del presente escrito no se decantará en la seguridad informática, si reafirmará el poder de la encriptación y la necesidad de un control inteligente que permitan una solución al escape de información relevante que de darse podría terminar con la reputación misma de un ser humano. Es aquí donde la Blockchain juega un papel fundamental, donde no garantizará únicamente la triada del CID (Confidencialidad, Integridad y Disponibilidad) sino también la Inmutabilidad, Inviolabilidad y No Corrupción de la información de carácter relevante.

Si bien lo escrito hasta el momento nos da claridad sobre la transparencia del uso de la tecnología Blockchain, lastimosamente, su uso debido al derecho de la Privacidad a empañado su transparencia con actos delictivos como el comercio de estupefacientes, armas u otros anacronismos mentales.

Esto nos ha obligado a entrar a dirimir el valor de la no corrupción que acompaña esta tecnología fundamentados en la ISO 37001: Anticorrupción y Ética Empresarial.

La corrupción es y ha sido desde antaño el mayor obstáculo al desarrollo económico y social mundial ya que desfigura el mercado, ahoga el crecimiento económico, ultraja a la democracia y estropea el estado de derecho. El Banco Mundial calcula que el costo de la corrupción equivale a más del 5% del PIB mundial (USD 2,6 billones).

Por lo expuesto, la corrupción es un eje disfuncional directo sobre los Sistemas de Gestión de Continuidad de Negocios y la Blockchain la tecnología que fundamentada en la transparencia como generadora de transacciones peer to peer, con absoluta claridad y empareja su acción a la ISO en estudio.